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Semana 11 y las señales del mercado siguen recordándonos aquella frase atribuida a Napoleón Bonaparte: “vísteme despacio que voy de afán”. Una invitación a leer el mercado con calma, incluso cuando la dinámica exige rapidez en las decisiones.
Las exportaciones colombianas continúan reduciendo sus volúmenes y para esta semana se proyectan salidas cercanas a los 100 contenedores. Esto confirma que estamos entrando en una fase natural de descenso en la oferta colombiana, mientras que el origen peruano —como ocurre cada año— comienza a ganar protagonismo en el tablero global.
Bajo esta dinámica, todo indica que para las llegadas de la semana 14 los volúmenes seguirán disminuyendo y los precios comenzarán a ajustarse gradualmente. Vale la pena señalar que este descenso se da desde niveles históricamente altos, lo que ha permitido sostener una temporada favorable para muchos actores de la cadena.
Un factor relevante es que las materias secas continúan altas, lo que hace que tanto exportadores como importadores tengan claro que la fruta debe moverse con rapidez en destino. Esta necesidad de rotación más ágil termina reflejándose en precios de venta ligeramente más bajos, buscando facilitar la salida comercial de la fruta.
En campo, el fenómeno de lluvias vuelve a jugar un papel determinante. Como suele ocurrir, estas condiciones empiezan a marcar desde ahora lo que podría ser la cosecha principal 2026-2027, al tiempo que influyen en la calidad de la fruta que actualmente se está recolectando, dependiendo en gran medida de las prácticas de cosecha de cada productor.
Los precios en campo se ubican actualmente alrededor de $4.000 por kilo en promedio, con la siguiente composición de calibres:
- 20% calibres grandes: alrededor de $6.300/kg
- 46% calibres medianos: cerca de $4.500/kg
- 33% calibres pequeños: aproximadamente $2.900/kg
Hacia adelante, es probable que en las próximas semanas los precios continúen ajustándose a la baja, acompañando la disminución en volúmenes y la llegada progresiva de las liquidaciones por parte de los diferentes importadores.
Es positivo observar que las señales del mercado están siendo escuchadas. Cada vez más exportadores están utilizando la información disponible para tomar decisiones, enfocándose no solo en el volumen enviado, sino también en la consistencia de la fruta y la rentabilidad, evitando exportar fruta que aún no está lista para su proceso comercial.
Con esto, comenzamos a ver el cierre natural de esta fase de la temporada. La recomendación para los exportadores es mantener una atención especial sobre los arribos y las calidades en destino, ya que el mercado empieza a mostrar mayores exigencias en calidad, lo cual impacta directamente los precios de recibo y las liquidaciones finales.
En un mercado que empieza a ajustarse, leer bien las señales será tan importante como la fruta misma.
Jorge Molina Duque
Gerente de Operaciones Quality Studio CO
jorge.molina@qualitystudio.cl
Colombia






