La campaña de exportación de aguacate en Ecuador transita ya su séptima u octava semana con señales alentadoras, aunque no exentas de matices. La calidad de la fruta ha mostrado una mejora consistente respecto de campañas anteriores: mejores calibres, menos daños y una llegada oportuna a los mercados internacionales. En un escenario donde otros orígenes no han presionado con fuerza, los precios se han sostenido en las últimas semanas, permitiendo una comercialización ordenada, especialmente en Europa.
Sin embargo, el contexto también deja una sensación de oportunidad parcial. En otras temporadas, Ecuador salía con mayor fuerza en estas semanas iniciales. Esta vez, con seis semanas de movimiento más pausado, el tradicional pico de enero se ha desplazado hacia febrero o marzo. El mercado ha respondido, sí, pero la industria reconoce que le hubiese gustado llegar con más volumen para capitalizar mejor la ventana comercial.
El mercado europeo ha sido, una vez más, el principal sostén de la campaña. La ausencia relativa de otros competidores ayudó a mantener precios firmes y permitió una inserción fluida. No obstante, el panorama comienza a complejizarse.
Chile ya ha largado su campaña tanto hacia Europa como hacia los mercados de cercanía en Latinoamérica, lo que limita el arranque ecuatoriano en esos destinos regionales. Perú, aunque aún no inicia con toda su fuerza, mantiene presencia y genera expectativa de cara a lo que pueda suceder desde la semana 10 en adelante. El escenario, por tanto, exige atención y capacidad de reacción.
Ecuador confía en que sus picos productivos de febrero y marzo le permitirán mantener protagonismo. Pero la pregunta de fondo es cómo se acomodará cuando los grandes orígenes incrementen volumen y presionen las ventanas comerciales.
Uno de los hechos más llamativos de esta campaña es la configuración de calibres. Predominan los medianos y grandes, mientras que el calibre pequeño presenta una escasez poco habitual. Esa ausencia ha sostenido precios del pequeño en niveles que no suelen verse en esta época del año, aunque con bajo volumen disponible.
La situación no solo impacta la exportación. En el mercado local, donde el consumo del calibre pequeño es alto —junto con algo del mediano—, la escasez ha sido totalmente inusual para estos meses. Esto ha obligado a que el consumo se desplace hacia calibres medianos y grandes, manteniendo precios como si el país no estuviera en plena campaña de exportación. Es un fenómeno nuevo que también revela una mayor demanda interna por Hass, una variedad relativamente reciente en el consumo local, históricamente más concentrado en piel verde.
En cuanto al piel verde, también se registran particularidades. Tradicionalmente, la exportación se concentraba hasta diciembre, pero este año la disponibilidad productiva y ciertas ventanas en Europa extendieron su presencia. Sin embargo, una seguidilla de lluvias semanales ha ralentizado la cosecha, especialmente en el caso del Fuerte, cuya recolección bajo lluvia es más delicada que la del Hass. El resultado es un mercado donde la demanda existe, pero una variedad enfrenta limitaciones por calibre y la otra por condiciones climáticas.
Es así como Ecuador navega con buen viento: calidad sólida, precios sostenidos y una Europa receptiva. Pero el horizonte inmediato —marcado por la mayor presencia de Chile y Perú, y la inminente salida de los orígenes más grandes hacia abril— obliga a mirar con cautela. La clave estará en identificar y aprovechar las ventanas comerciales que aún se abran antes de que el mercado internacional se torne más competitivo.
Santiago Pinto
Director Iteranza
spinto@interanza.com
Ecuador





