Ecuador y el último sprint de la campaña de aguacate

Entrando en la semana 11 del calendario comercial, la campaña de aguacate en Ecuador comienza a acercarse a su tramo final. Quedan aproximadamente cinco o seis semanas para cerrar el ciclo, lo que en términos del negocio equivale al último sprint de la temporada. Es en esta etapa cuando el balance del año empieza a tomar forma y el mercado deja ver con mayor claridad qué factores terminaron marcando la campaña.

En términos generales, la temporada ha sido positiva para el sector ecuatoriano. Los precios han acompañado durante gran parte del periodo, un elemento clave para una industria que depende en gran medida de la dinámica del mercado internacional. A esto se suma una mejora en el porcentaje de fruta exportable, un indicador fundamental para la rentabilidad del negocio. Si bien todavía no se alcanzan los niveles que el sector quisiera lograr, la tendencia ha sido favorable.

Uno de los elementos que ha favorecido el desempeño de la campaña ha sido la extensión del buen comportamiento de los precios. Habitualmente, el riesgo de caídas más pronunciadas comenzaba a sentirse hacia febrero. Sin embargo, este año el mercado ha mostrado mayor estabilidad y los precios observados en enero y febrero han logrado extenderse hacia marzo, con la posibilidad de mantenerse incluso hasta las semanas 13 o 14. Para los exportadores ecuatorianos, este desplazamiento del ciclo de precios ha significado operar con un margen más amplio en la parte final de la campaña.

Sin embargo, el negocio del aguacate no se mueve al margen de lo que ocurre en el escenario global. Las tensiones geopolíticas de las últimas semanas —especialmente la situación entre Irán y Estados Unidos— han introducido cierta incertidumbre en algunos mercados. En particular, se ha percibido una desaceleración en el ritmo de demanda en Europa, un destino relevante para parte de la fruta que se comercializa desde Ecuador.

A este escenario se suma la entrada progresiva de Perú al mercado internacional, que comienza a movilizar volúmenes importantes justo cuando otras campañas están en su fase final. Esta coincidencia de calendarios ha moderado el ritmo de colocación en algunos destinos y ha obligado a los exportadores ecuatorianos a reforzar su estrategia de diversificación de mercados, una herramienta cada vez más necesaria en un negocio que se vuelve más competitivo año tras año.

Pese a estos ajustes, el cierre de campaña se proyecta hacia abril con una lectura relativamente favorable. Incluso podrían aparecer algunos espacios comerciales durante mayo y junio, producto de los desfases en la salida de la producción peruana y los tiempos propios de su calendario exportador. Estas ventanas, aunque acotadas, pueden generar oportunidades interesantes para el mercado.

Mientras tanto, la industria ecuatoriana ya comienza a mirar hacia el siguiente ciclo productivo. Este periodo coincide con la aparición de las principales floraciones de la próxima campaña, lo que marca el inicio de un nuevo proceso agrícola. En ese contexto, las primeras señales apuntan a una corrección del ciclo de producción que podría derivar en un volumen importante para la campaña 2026–2027, la cual comenzaría en octubre de 2026 y se extendería aproximadamente hasta las semanas 12 o 14 del año siguiente.

A esto se suma otro elemento que empieza a ganar relevancia: el mercado local. En Ecuador, la percepción del consumidor hacia el aguacate fuerte ha ido evolucionando, lo que abre expectativas para su posicionamiento durante el primer semestre. Este cambio en la dinámica de consumo podría convertirse en un complemento interesante para la estrategia comercial del sector.

En definitiva, el cierre de esta campaña confirma algo que el sector ya conoce bien: el negocio del aguacate ecuatoriano está profundamente influido por variables externas, desde la geopolítica hasta la dinámica de los calendarios productivos globales. Pero también demuestra una capacidad creciente de adaptación, apoyada en la diversificación de mercados, la mejora en la calidad exportable y una mayor flexibilidad comercial.

El último sprint de la campaña no solo marca el final de la temporada actual. También es el punto desde donde comienza a definirse la estrategia del próximo ciclo para el aguacate ecuatoriano en el mercado internacional.

Santiago Pinto
Director Iteranza
spinto@interanza.com
Ecuador