Cuando el clima manda, pero el mercado sostiene

Hay campañas que se definen por los volúmenes. Otras, por los precios. Y algunas —como la actual en Marruecos— se explican mejor por la capacidad de adaptación.

Venimos de semanas complejas. Lluvias persistentes, mal tiempo y una recolección interrumpida que obligó a frenar el ritmo justo cuando el calendario apremia. No es menor. En un negocio donde cada semana cuenta y donde la programación comercial se arma con semanas —a veces meses— de anticipación, perder continuidad en campo siempre genera inquietud.

Sin embargo, el mercado europeo ha dado una señal clara: estabilidad. Los precios siguen estando bien, firmes, sin sobresaltos. Y eso, en el contexto actual, vale oro. Porque cuando la oferta se ve afectada por factores climáticos, el riesgo suele trasladarse a destino en forma de volatilidad. No ha sido el caso. Europa ha absorbido con normalidad y ha sostenido las cotizaciones, enviando un mensaje de confianza hacia el origen.

Ahora bien, no todo es homogéneo. Los calibres pequeños —22 y 24— muestran algo menos de dinamismo en la demanda. No es un desplome, pero sí un ajuste. Y esto abre una reflexión más amplia: el mercado está premiando la versatilidad y la planificación. En escenarios de consumo más selectivo, los calibres intermedios tienden a concentrar el interés del retail, mientras los extremos requieren estrategias comerciales más finas.

Con entre 15.000 y 20.000 toneladas aún por salir, Marruecos encara el tramo final de la campaña con la mirada puesta en la tercera o cuarta semana de marzo como horizonte de cierre. No es un volumen menor, pero tampoco es una presión desmedida. El desafío estará en mantener el orden: ritmo de cosecha, fluidez logística y disciplina comercial.

Mi impresión es que esta campaña deja una lección clara: más allá de las cifras, lo que marca la diferencia es la capacidad de gestionar la incertidumbre. El clima no se controla. La reacción, sí. Y cuando el mercado acompaña, como está ocurriendo en Europa, el cierre puede transformarse en una oportunidad para consolidar reputación y confianza.

El desenlace no dependerá solo de cuánto queda por vender, sino de cómo se venda. Y en el aguacate, cada detalle cuenta.

Yassin Chaib
Gerente Exportadora Mavoca
Marruecos